Mostrando entradas con la etiqueta Torre Altaiz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Torre Altaiz. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de febrero de 2021

El rítmico sonido del crujir de la nieve bajo nuestros pasos


¡Qué agradable sentir después de tanto tiempo el crujir de la nieve dura al pisar con nuestros crampones! Un sonido inconfundible y adictivo para los amantes de la montaña. Volver a notar la tensión de los gemelos al forzar la postura para clavar todas las puntas en la pendiente con un estado de forma muy mermado por tanto tiempo de inactividad. Sentir, en una palabra, que formas parte de nuevo del paisaje invernal en una jornada de cielo plomizo, pero con temperatura agradable y que, como puede ocurrir en la alta montaña, el tiempo va empeorando, cubriendo de nubes crestas y cumbres, y comenzando a nevar. En algunos momentos las ráfagas de viento resultan desagradables y limitan la visión, obligando a modificar la ruta para seguir disfrutando del “cramponear” nieve virgen en nuestros queridos Picos de Europa.

Otra vez, las previsiones meteorológicas se cumplieron con precisión y al mediodía el cielo se despejó obligado por el viento sur y llevó las nubes a la Cordillera Cantábrica para permitirnos a nosotros deleitarnos del paisaje blanco que nos rodea y, ya de regreso,  terminar de disfrutar de una jornada tanto tiempo esperada.


















































Fotografías realizadas el 13 de febrero de 2021 


lunes, 13 de agosto de 2018

El gran teatro


Se abre el telón. Despacio, como cada mañana. El escenario se va descubriendo poco a poco. Gigantesco, grandioso, espectacular. Sin duda, creación de dioses y el lento esculpir de hielos y tempestades. En acción los efectos especiales. Se enciende el sol para crear sombras y se aprecie el relieve y se esparcen aquí y allá unos neveros para dar mas credibilidad a la escena. Alguna flor alpina por algún rincón, un par de bonitos lagos, algún rebeco por las peñas… Hoy no habrá nieve ni lluvia, solo luz y algo de brisa ¡Comienza el espectáculo! Entran en escena los actores. Pequeños, inapreciables en tan monumental montaje. Caminan despacio, apenas intercambian palabras, no hace falta texto en esta obra, todos conocen el guion, actores y espectadores son uno, se interpretan a sí mismos. Aquí no se contempla una función, se vive la representación, el libreto se va adaptando a las vivencias personales y creando la propia historia con momentos monótonos y también álgidos, tensos, dichosos… según el deambular por los decorados. Momentos, horas, jornadas... donde los actores denotan esfuerzo, sudan, descansan, expresan temor, satisfacción… Cada actor pone su ritmo a la historia, su cadencia, hasta la apoteosis final y con el desenlace, como en cualquier teatro que se precie, vuelve a cerrarse el telón. Actores y espectadores regresan de nuevo a sus hogares esperando con impaciencia la próxima función.


























Fotografías realizadas el 28 de julio de 2018