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viernes, 19 de febrero de 2021

El rítmico sonido del crujir de la nieve bajo nuestros pasos


¡Qué agradable sentir después de tanto tiempo el crujir de la nieve dura al pisar con nuestros crampones! Un sonido inconfundible y adictivo para los amantes de la montaña. Volver a notar la tensión de los gemelos al forzar la postura para clavar todas las puntas en la pendiente con un estado de forma muy mermado por tanto tiempo de inactividad. Sentir, en una palabra, que formas parte de nuevo del paisaje invernal en una jornada de cielo plomizo, pero con temperatura agradable y que, como puede ocurrir en la alta montaña, el tiempo va empeorando, cubriendo de nubes crestas y cumbres, y comenzando a nevar. En algunos momentos las ráfagas de viento resultan desagradables y limitan la visión, obligando a modificar la ruta para seguir disfrutando del “cramponear” nieve virgen en nuestros queridos Picos de Europa.

Otra vez, las previsiones meteorológicas se cumplieron con precisión y al mediodía el cielo se despejó obligado por el viento sur y llevó las nubes a la Cordillera Cantábrica para permitirnos a nosotros deleitarnos del paisaje blanco que nos rodea y, ya de regreso,  terminar de disfrutar de una jornada tanto tiempo esperada.


















































Fotografías realizadas el 13 de febrero de 2021 


jueves, 25 de julio de 2019

La sorprendente confianza del Rey



Sin lugar a dudas, de toda la fauna alpina, la figura del rebeco resulta la silueta más representativa de los Picos de Europa. Su habilidad para moverse por el abrupto relieve de estas montañas, descender a gran velocidad por paredes verticales, escalar a grandes saltos por pedregales y escarpados sorprende y produce una inevitable admiración. De siempre ha sido por naturaleza muy esquivo, ante la presencia humana inmediatamente salía corriendo y se alejaba rápidamente. Divisarlo siempre ha resultado difícil y contemplarlo de cerca casi imposible. Pero afortunadamente, la relación de los humanos con la naturaleza ha ido cambiando en las últimas décadas y, tras varias generaciones sin ser cazados o acosados, el Rey de Picos ya no es tan huidizo ante la presencia de montañeros. Ya, la mayoría de las veces, tras comprobar que no corre peligro, continúa pastando o tumbado refrescándose en algún nevero. Aunque más acostumbrados ya a su grata presencia, siempre su encuentro obliga a detener el paso y contemplar su elegante silueta trepando por las peñas.
Pero para mi asombro, recientemente me ha sorprendido la gran confianza que mostró con nosotros un ejemplar en el Collado de La Padiorna. Sin duda, motivado por una gran curiosidad no dudó en acercarse a observarnos mientras reponíamos fuerzas después de nuestra ascensión. Durante un rato nos observó atentamente trazando un semicírculo yendo y viniendo a unos quince metros de nosotros. Fue inevitable que captara también nuestra atención así que nos observamos mutuamente todo el tiempo con similar curiosidad. Después, serenamente se alejó un poco y se puso a comer con toda tranquilidad sin preocuparse ya de intrusos que, mochila a la espalda, son cada vez más asiduos por sus dominios, pero eso sí, solo disparando las cámaras y cazando su silueta sobre las rocas.
















Fotografías realizadas el 13 de julio de 2019

jueves, 24 de agosto de 2017

Tinieblas en el valle


A veces tienes que tirar de experiencia  para que, pese a las malas perspectivas que presenta un amanecer con lluvia y cubierto de nubes, sigas adelante con la intención de disfrutar de una buena jornada de montaña. En esta ocasión, hasta La Vueltona no se confirmaron las expectativas de ver el cielo azul y prescindir de  la ropa de lluvia.  Hasta bien entrada la mañana estuvieron las nubes jugando al “ahora me ves y ahora no me ves” con las cumbres y las crestas.
Por las cotas altas, el día transcurrió luminoso, con las cumbres alcanzando el cielo y los “reyes de Picos” (los rebecos) utilizando las peñas más altas para llegar a él.
Al terminar la jornada, fue inevitable sumergirse de nuevo en las tinieblas que, como un mar de nubes, cubrieron los valles durante todo el día.


















Fotografías realizadas el 19 de agosto de 2017