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martes, 27 de julio de 2021

Tiempo de nieblas

Cuando  comienza  el  verano,  a  los  cielos  de  completo  azul  y totalmente despejados les preceden días de nubes y claros, de jirones blancos que se pasean por el paisaje ocultando, ahora aquí y luego allá,  los  valles  y  las  cumbres,  que  se  pegan  a  las  masas  de agua -¿quizá para beber de ellas?- o se abrazan a las crestas rocosas. Es tiempo también de eclosión de la primavera retrasada en las alturas, donde perduran más los fríos, verdeando y floreciendo intensamente. De hayedos sombríos y bosques frondosos.






























Fotografías realizadas el 26 de junio y el 10 de julio de 2021


lunes, 10 de agosto de 2020

Las nubes marcan la ruta



Cuando el cielo toca la tierra se cierra la cortina del horizonte y solamente el paisaje que se encuentra por debajo de las nubes nos permite orientarnos por sendas y crestas. En ocasiones, jirones de nubes juegan al escondite con nuestra visión de paisajes y ponen el relieve sombrío y hasta triste, aunque sea en pleno verano. Es la montaña, y aunque puede suceder en cualquier lugar, aquí la climatología puede resultar que cambie más drástica y bruscamente. Prudencia y experiencia marcan la diferencia entre sufrir o seguir disfrutando de una jornada con rumbo alternativo.





 










Fotografías realizadas el 1 de agosto de 2020

martes, 13 de septiembre de 2016

Volver


Algunos lugares tienen un significado especial, marcan un hito en la vida y se quedan profundamente grabados en la memoria. Otros, simplemente pasan al baúl de las experiencias y los aprendizajes personales. Así que, con el paso de los años, hay sitios a los que ya no se puede ir, las veces anteriores fueron tan intensas que es imposible, es irrepetible, ahora solo se puede volver. Volver a recordar, a rememorar –incluso con un poquito de nostalgia- y a sentir la satisfacción de llegar de nuevo hasta allí, de confirmar que existen los lugares donde nacieron los recuerdos.
Como a la Morra de Lechugales, la cima mas alta del Macizo Oriental de los Picos de Europa (2.441 m). Una de mis primeras cumbres de alta montaña a donde llegué el 20 de julio de 1975 tras haber partido desde Áliva por el Pico Cámara, el Prao Cortés y el Cortés y descendido después por la larga Canal de Lechugales al pueblo de Tanarrio y Lon. A su cima volví unos años mas tarde, en invierno, otra de esas aventuras que jamás se olvidan. El 6 de enero de 1978 salimos de los Los Llanos por Mogrovejo hasta la base de la Canal de Lechugales. Vivaqueamos en cueva Masera y al día siguiente iniciamos la ascensión, primero por roca y luego por nieve y hielo. Al caer la tarde, unas nueve horas después, llegamos a la parte alta y vivaqueamos, de nuevo, junto a la cima. El 8 de enero atravesamos todo el macizo por Ándara  para descender por Bejes hasta La Hermida.

En las proximidades de la Morra en julio del 75


                                 Vivac de Cueva Masera el Día de Reyes del 78

Iniciando la ascensión




                                 Cumbre de la Morra de Lechugales el 8 de enero de 1978

















De   nuevo en la cima, unos "añitos" mas tarde, 10 de septiembre de 2016.


Hace unos días he vuelto, precisamente por el recorrido inverso que atraviesa el macizo, el largo camino desde el Jito de Escarandi –antaño aquí no se podía llegar en coche-. Despacio, mas despacio que entonces –la mochila que llevo ahora va muy cargada de tiempos vividos- pero con mucha ilusión y –como en las otras ocasiones- buenos compañeros “de cordada”. De nuevo contemplé las otras cumbres desde la cima, la fuerte pendiente de la canal y hasta el lugar donde pasamos aquella noche de enero temerosos de que nos tapara una nevada.







 El pico Silla Caballo, tan característico, especialmente visto desde Liébana.

























La   Morra, peculiar cima que corona el Macizo Oriental.
Explanada donde realizamos el segundo vivac en enero del 78.


 Liébana y, al fondo, Alto Campoo.


 En primer término, el pico Cortés. Detrás el Prao Cortés, la ruta del verano del 75.


 El Macizo Central de los Picos de Europa, con sus impresionantes desniveles.


 El valle del Duje que separa los dos macizos. En primer término, el Escamellao.














En primer término, La Viorna y el Jano. Detrás, Bistruey, Curavacas, Peña Prieta...


 Tama, Potes y la Sierra de Peña Sagra.

























Pico Valdominguero.


 Collado del Valdominguero con el Macizo Central.




 Al fondo la Sierra de Cuera y mar Cantábrico. En primer término el Macondiu.






Fotografías realizadas el 10 de septiembre de 2016