lunes, 13 de noviembre de 2017

Ejecuciones y alcachofas


Cruzando el puente Sisto se llega fácilmente al casco antiguo de Roma y, como siempre, procurando evitar las avenidas mas concurridas, recorremos las calles estrechas explorando recovecos y rincones, descubriendo aquí una tienda de zapatos hechos a mano (¡con diseños y acabados impecables!), allá una coqueta tienda de jabones y perfumes, de artículos de cuero, de ropa, de alimentación… hasta un puesto callejero de castañas asadas. Estas calles, sin tanta presencia de visitantes y donde discurre la vida cotidiana de lugareños, nos llevan hasta el Campo de Fiori. En esta animada plaza, antiguo prado florido, tiene lugar un popular mercado donde encontrar flores, aceites, especias, hortalizas, frutas y verduras, además de alcachofas, estrella de la cocina romana, que amablemente te pelan e impregnan de limón –para evitar la oxidación- dejándola lista para cocinar. Pero antes de mercado, esta amplia plaza fue escenario de ejecuciones públicas, como la del filósofo Giordano Bruno que fue quemado vivo por hereje. En el lugar donde ardió la hoguera, una estatua suya preside la plaza sobresaliendo de los puestos del mercado.
Junto a la isla Tiberina, en el rio Tiber, se encuentra el antiguo Gueto judío con las columnas del templo de Apolo y de Bellona recortadas sobre el Teatro Marcelo y la Sinagoga. Por sus calles abundan los restaurantes khoser y pequeñas tiendas. Zigzagueando por ellas se descubren iglesias –en Roma hay mas de novecientas- y pequeñas plazas. En una de esas plazas está la fuente “delle Tartarughe” –de las tortugas- una de las muchas fuentes que se pueden encontrar en  esta ciudad, desde los modestos grifos para saciar la sed de los viandantes que se hallan en cualquier esquina o monumentales como las famosa Fuente de los Cuatro Ríos una de las tres que hay en la plaza Navona o la espectacular y cinematográfica “Fontana de Trevi”.

























Fotografías realizadas en octubre-noviembre de 2017

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Ama Trastevere


























Cuando el viajero se adentra por las callejuelas en torno a la plaza de Santa María en el barrio de Trastevere, tiene la sensación de haberse alejado de Roma, del bullicio de sus calles, de la densa circulación, de los saturados lugares turísticos. Por sus estrechas calles y placitas es fundamental perderse y descubrir sus rincones y sus colores. Entre tanto, encontrar aquí y allá pequeños restaurantes, pizzerías, heladerías y pastelerías que hacen las delicias de  locales y visitantes, pequeñas tiendas de comestibles, como cualquier barrio que se precie, y de variadas ofertas, destacando, cómo no, el cuero y el calzado. Un barrio donde encontrar lugareños de charla en la plaza, artesanos y panaderos por el día y romanos de alterne y turistas tomando cerveza al caer la tarde. Por la noche, es difícil distinguir entre unos y otros en los restaurantes y locales de copas, algunos con música en vivo o show de los propios camareros. El Trastevere, con un trazado urbanístico que mantiene su origen medieval, conserva un aire bohemio y activo con mercadillo en la plaza por el día y actuaciones de acróbatas o músicos por las noches, con terrazas y centros culturales y hasta un taller de lutier frente a un amplio local de jazz con una interesante programación. En fin, inevitable que te deje indiferente…

































Fotografías realizadas en octubre-noviembre de 2017

sábado, 4 de noviembre de 2017

En Roma también llueve


Alguien dijo que en Roma casi nunca llueve, pero cuando lo hace lo hace con intensidad. Una climatología que permite descubrir la ciudad sin preocuparte de no mojarte en casi cualquier época del año. Así fue durante los días que a pie recorrimos, no solo los lugares de obligada visita, sino también callejuelas y placitas del Trastevere, el Gueto, el Casco Histórico… Como para que nuestra visita fuera completa, y de paso confirmar lo que había oído, las últimas horas en la Ciudad Eterna fueron de chaparrones y, por tanto, de una luz distinta y mas gris.








Fotografías realizadas en noviembre de 2017

miércoles, 25 de octubre de 2017

El otoño que viene


En los bosques de las zonas altas, como cada año, el otoño comienza a cambiar el color de las hojas antes que en las arboledas mas bajas. Un paseo por el Saja descubre cómo todavía el verde es el color dominante aunque algunas hojas ya empiezan a amarillear, ya se adivina el otoño que viene, ya se respira la nueva estación. Contrariamente a lo que ocurre en la primavera con la eclosión de brotes y hojas nuevas, con la llegada del otoño los hayedos radian serenidad y la luz que se filtra entre las ramas trasmite tranquilidad.














Fotos realizadas el 22 de octubre de 2017