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domingo, 19 de enero de 2014

El espectacular Pozo Juhué



Hacía tiempo que me había propuesto visitar la Sima del Cueto en la primera  ocasión que tuviera de ascender Peña Lavalle.  Así que, planteado volver a la zona de Arredondo, había llegado ya el momento de acercarse allí. No es que pretendiera, a estas alturas,  un recorrido espeleológico –de alto nivel por cierto- sino que recordaba lo espectacular que resulta  asomarse al borde de la vertical de la sima, el Pozo Juhué, con más de 300 metros de caída.













Comenzamos la aproximación desde Socueva –“Bajolacueva”- aunque este pueblo en realidad está rodeado por grandes sistemas subterráneos. Ascendimos por la senda en zig zas que comunica con las cabañas de Buzulucueva, ruta que durante más de 30 años siguieron los numerosos espeleólogos de varios Clubes franceses que exploraron, topografiaron y catalogaron  las numerosas cavidades de la zona. En las paredes próximas al camino anidan varias parejas de buitres.  Salvado el desnivel se llega a una zona de pastos en cuyas praderas empiezan a aparecer afloramientos calizos. Nos sorprenden varios tejos que prosperan en el lapiaz. Una asombrosa y tortuosa senda, en algunos tramos enlosada, serpentea por el karst de dolina en dolina. Algunos hayas de buen porte también han encontrado aquí su hábitat y varios rebecos huyen peñas arriba ante nuestra presencia.








Superados los 900 metros de altitud y habiendo dejado atrás la agreste zona rocosa, aparecen dolinas y laderas herbosas. En una de esas, un pequeño agujero no permite suponer que ahí se encuentra  la entrada a uno de los  grandes complejos subterráneos que horadan esta montaña y que, con más de 32 kilómetros de galerías, permite recorrer la montaña por su interior y salir,  800 metros más abajo,  por la boca de Coventosa.


Vertical de 317 metros. Pozo Juhué, Sima del Cueto
Foto Toño Moreno




El tiempo no nos permitiría concluir la ascensión, cerca de la cumbre de El Mosquiteru la niebla comenzó a cubrir el paisaje y pronto comenzó a nevar y a llover. Apenas un par de horas después, sin haber llegado todavía a Bustablado, las últimas luces del día nos permitieron ver la nevada que cubría ya las cimas.





                             

Nota:
En abril de 1966, G. Juhué descubrió la Sima del Cueto.
En agosto, F. Echevarría (G.E.S.C.M. de Barcelona) y B. Dressler (Spéléo-Club de Dijon) alcanzaron el fondo del primer pozo (-318 metros).
El 13 de abril de 1979, Ph. Morverand , F. Charpentier y P. Lavigne (Spéléologues Grenoblois Club Alpin Français) logran la unión del Cueto con Coventosa.
El 25 y 26 de mayo, 8 espeleólogos del propio S.G.C.A.F. realizan la primera travesía integral del sistema.
El 8 de diciembre, los cántabros Javier Jorde, Vicente Manchado (Charly), Ángel Alfonso y Pedro Zubieta, de la Sección de Espeleología del Seminario Sautuola (Museo de Prehistoria) se convierten en el primer grupo español y segundo del mundo en realizar la travesía Cueto-Coventosa.


                                            Fotografías realizadas el 18 de enero de 2014

miércoles, 20 de junio de 2012

Viaje a las tinieblas (1)

Ocultas en la noche eterna

Introducirse en las entrañas de la tierra es viajar al mundo de la oscuridad absoluta.  Es también sumergirse  en un ambiente donde abunda la  humedad y el barro, donde la percepción del tiempo se pierde e, inevitablemente,  se apodera de nosotros un afán explorador.  Nuestra presencia rompe la negrura y, paradójicamente, de la nada aparecen las formas más caprichosas que nos podemos imaginar y una infinita gama de colores, las bóvedas más espectaculares y las cascadas de colores más hermosas, todas creadas para permanecer ocultas e invisibles en una noche eterna.
Cueva del Níspero

Cueva del Níspero

Cueva del Níspero

Cueva del Níspero
Cueva El Linar

Cueva El Linar

Cueva El Linar

Cueva El Linar
Descubrir esas creaciones de la naturaleza es lo que cautiva,  lo que te hace convertirte en espeleólogo, todo un lujo  en una región donde abunda la roca caliza, donde la lluvia ha ido disolviendo a lo largo de los siglos  esa roca para convertir sus fisuras en cavidades y galerías subterráneas.  Una inmensa red adornada de estalactitas y estalagmitas, de coladas, columnas, banderas, excéntricas… coloreada de mil gamas de óxidos,  arcillas,  rocas…
Cueva Coventosa

Cueva Coventosa

Cueva Coventosa

Cueva Coventosa

Cueva El Soplao

Cueva El Soplao

Cueva El Soplao

Cueva El Soplao
Pero también, una ingente labor de exploración abordada por varias generaciones de extraordinarios deportistas que han aportado una vasta información y numerosa cartografía. Algunos, dedicados toda la vida al conocimiento del mundo subterráneo,  iniciándose  desde muy jóvenes, siendo imberbes estudiantes,  y continuando hasta muchos años más tarde, ya siendo respetables padres de familia.  Grandes espeleólogos, pero también extraordinarias personas.  Y uno, en su afán por descubrir  esos misteriosos lugares, tuvo la suerte de explorarlos junto a algunos de ellos.
Cueva El Soplao

Cueva El Soplao

Del siglo pasado (11)

Este apartado se ilustra con las imágenes obtenidas durante el proceso de digitalización de los originales.