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sábado, 30 de junio de 2012

Viaje a las tinieblas (y 3)

Un misterio sin desentrañar
Que en El Soplao abunden las formaciones no proporciona a la cavidad una característica especial. Numerosas cuevas aglutinan gran cantidad de salas decoradas con  enormes coladas, espectaculares columnas y estalactitas y estalagmitas de variadísimos colores y tamaños. Aunque abunda menos, tampoco la presencia de pisolitas, “perlas de las cavernas”, es exclusivo de esta cueva. Ni siquiera la presencia de formaciones excéntricas es distintivo de ésta caverna, pero lo que si la convierte en una cavidad única es, precisamente, su profusión, su abundancia y la extensa superficie que tapizan por paredes y techos. No se conoce otra gruta con tanta abundancia de excéntricas.




Pero, una vez comprobada esta evidencia, y recorrido kilómetros contemplando tanta variedad de formas, siempre surge una pregunta, la misma pregunta… y muchas teóricas respuestas. Que se forman así por la distinta densidad en la disolución del carbonato cálcico, que si son las corrientes de aire, que si la carga iónica del aire repele las gotas de agua y desvía su trayectoria vertical, o las adhiere irregularmente, que si…. La realidad es que el lento crecimiento, siglo a siglo, de éstas concreciones sigue siendo un misterio sin desentrañar, un interrogante sin repuesta del que nos olvidamos pronto absortos en su contemplación.













Fotografias realizadas a finales de los años 70 y principio de los 80 durante los intensos y largos trabajos de exploración, estudio y topografía, así como la puesta en valor de esta cueva, por parte del Speleo Club Cántabro

 
Del siglo pasado (13)

Este apartado se ilustra con las imágenes obtenidas durante el proceso de digitalización de los originales.

miércoles, 20 de junio de 2012

Viaje a las tinieblas (1)

Ocultas en la noche eterna

Introducirse en las entrañas de la tierra es viajar al mundo de la oscuridad absoluta.  Es también sumergirse  en un ambiente donde abunda la  humedad y el barro, donde la percepción del tiempo se pierde e, inevitablemente,  se apodera de nosotros un afán explorador.  Nuestra presencia rompe la negrura y, paradójicamente, de la nada aparecen las formas más caprichosas que nos podemos imaginar y una infinita gama de colores, las bóvedas más espectaculares y las cascadas de colores más hermosas, todas creadas para permanecer ocultas e invisibles en una noche eterna.
Cueva del Níspero

Cueva del Níspero

Cueva del Níspero

Cueva del Níspero
Cueva El Linar

Cueva El Linar

Cueva El Linar

Cueva El Linar
Descubrir esas creaciones de la naturaleza es lo que cautiva,  lo que te hace convertirte en espeleólogo, todo un lujo  en una región donde abunda la roca caliza, donde la lluvia ha ido disolviendo a lo largo de los siglos  esa roca para convertir sus fisuras en cavidades y galerías subterráneas.  Una inmensa red adornada de estalactitas y estalagmitas, de coladas, columnas, banderas, excéntricas… coloreada de mil gamas de óxidos,  arcillas,  rocas…
Cueva Coventosa

Cueva Coventosa

Cueva Coventosa

Cueva Coventosa

Cueva El Soplao

Cueva El Soplao

Cueva El Soplao

Cueva El Soplao
Pero también, una ingente labor de exploración abordada por varias generaciones de extraordinarios deportistas que han aportado una vasta información y numerosa cartografía. Algunos, dedicados toda la vida al conocimiento del mundo subterráneo,  iniciándose  desde muy jóvenes, siendo imberbes estudiantes,  y continuando hasta muchos años más tarde, ya siendo respetables padres de familia.  Grandes espeleólogos, pero también extraordinarias personas.  Y uno, en su afán por descubrir  esos misteriosos lugares, tuvo la suerte de explorarlos junto a algunos de ellos.
Cueva El Soplao

Cueva El Soplao

Del siglo pasado (11)

Este apartado se ilustra con las imágenes obtenidas durante el proceso de digitalización de los originales.