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lunes, 8 de junio de 2015

Llegó la primavera


Un año mas llegó la primavera al New a ritmo de de rock. De nuevo la Fiesta de la Primavera reunió a guitarras y baterías, músicos noveles de la Escuela Cántabra de Guitarra y el Aula de Ritmo Drums o, lo que es lo mismo, los alumnos de Quiu y Yeyo. Fueron acompañados y arropados también por otros músicos mas veteranos en una tarde-noche de recordar grandes temas. Sonaron entre otros Led Zeppelin, Queen, Boston, ACDC… con el entusiasmo y los nervios propios de los principiantes, pero con la seguridad de lo bien aprendido.



































                            Fotografías realizadas el día 3 de junio de 2015

lunes, 2 de junio de 2014

Let it be


Cuando atravesábamos la puerta de la sala New sonaba The Trooper, de Iron Maiden, potente y compacto. Lo tocaban juntos por primera vez, era solamente un ensayo, el prólogo del concierto anual de los alumnos de la Escuela Cántabra de Guitarra, la de Quiu, y el Aula de Ritmo Drum, la de Yeyo.
Como siempre, sucesión de temas en la tarde-noche interpretados por jóvenes músicos, y otros más jóvenes aún, a la batería, a la guitarra, al bajo… en ocasiones acompañados de veteranos como Pepe al bajo o Paco con la guitarra.
Esta vez no hubo Batucada, pero la sorpresa fue Let it be interpretada por una formación en la que compartían escenario los maestros (Rafa y Yeyo) con dos de sus jovencísimos alumnos a los teclados y a la batería. Muchos nervios previos que desaparecieron con los primeros compases y el arrope de la veteranía. Comunión de serena maestría y ganas de aprender.
Nos quedamos con ganas de mas…
 
 























 
                                 Fotografías realizadas el 28 de mayo de 2014

sábado, 21 de julio de 2012

La noche se hizo música

"…Y mis manos son lo único que tengo.
Y mis manos son mi amor y mi sustento…"

...cantaba Violeta con su guitarra. Y acarician las notas al ritmo del corazón –afirmo yo- mientras el espíritu se alegra y le susurra la melodía al trovador.

 





Y la noche se hizo música. Para recordar. Para vivir y bailar. Para alegrar.
La Pirula bar ha cumplido 30 años ya. A ritmo de Jazz, como la primera vez, o con sones caribeños de guitarra después. Porque también han sido 30 años de música. 

 





Porque, al fin y al cabo, una celebración ha de ser con música, el idioma de la amistad, que tan bien han cultivado todo éste tiempo los chicos de La Pirula.