martes, 25 de febrero de 2020

A veces





A veces la jornada empieza con el cielo cubierto, nevando, y con los rebecos muy cerca rebuscando alguna hierba que no haya tapado la nieve para llevársela a la boca. Piensas que no es el día, que la montaña debe esperar. Luego, como por arte de magia (o por capricho de la meteo), se abren las nubes, brilla el sol y el azul del cielo se nos antoja más intenso que nunca. El día apropiado para disfrutar de las crestas nevadas, de las montañas invernales.
Otras veces, el cielo despejado y el cálido sol mañanero hace presagiar una jornada luminosa e intensa y, aunque la nieve ha disminuido considerablemente en las últimas fechas, el día augura buenas ascensiones. Sin embargo, las nubes aparecen, empieza a soplar el viento y nos obliga a abrigarnos. Cuando las ráfagas se intensifican y arrastra nieve, la montaña muestra su cara más dura. La ventisca es la señal clara de que debes volver al valle y renunciar por esta vez a tus objetivos.
Así es la alta montaña, así son las cosas en los Picos de Europa. Por eso, y por su espectacular orografía, es por lo que a mi me tiene cautivado.









































Fotografías realizadas el 8 y el 15 de febrero de 2020

miércoles, 1 de enero de 2020

Piedra Labrada (2)



Piedra labrada, esculpida por el mar y el viento, por el constante martilleo de la ola, por el salitre y la intemperie… cantil transformado en escultura, en lienzo de colores, pulida por por el tiempo. Roca trasformada en paisaje, en esfinge, geometrías pétreas sorprendentes, obras de arte admiradas, formas con alma ante los ojos que saben mirar, inspiración de artistas. 
























sábado, 30 de noviembre de 2019

Piedra labrada (1)


Piedra labrada, esculpida por la maza y el cincel, por la mano sabia del cantero, par la mano creativa del escultor... convertida en útil, en muro y muralla, en camino. Roca trasformada en silueta, en imagen y que por la magia del artista cobra alma, vida y admiración de los hombres.