lunes, 25 de noviembre de 2013

Entretinieblas

Amaneceres de nieblas, anuncio de días luminosos, de jornadas soleadas que alegran el espíritu.






Atardeceres de brumas, presagio de noches de tinieblas y soledades. 




domingo, 10 de noviembre de 2013

Un alejado rincón... amenazado


Desde Pandillo, último rincón de los Valles Pasiegos, rodeado de las espectaculares pendientes en las estribaciones del Castro Valnera, se accede al Cerro de la Vara y Colina, una de las zonas menos conocidas y más representativas de la orografía pasiega.







Desde allí, se observa con claridad cómo el hombre ha trasformado el paisaje para un mejor aprovechamiento de sus recursos destinados a la obtención de pastos. Inmensas laderas herbáceas, casi verticales, que el viento peina y que rebaños de ovejas y vacas  aprovechan cuando se retiran las nieves. En las praderas de Ruyemas, a golpe de vista, se aprecian las señales de las antiguas lenguas glaciares, ya trasformadas por el tiempo y cubiertas de abundante hierba, las separaciones de prados con  muros o, incluso, el amontonamiento de piedras para limpiar las praderas. La masa arbórea sólo ocupa las pendientes inaccesibles, las lindes o la orilla de los arroyos. Encima de las praderas, durante la época del deshielo, una sucesión de cascadas dan un toque espectacular a las paredes que rodean el circo glaciar. Todo esto salpicado aquí y allá de cabañas de original arquitectura pasiega que aprovecha sabiamente la inclinación del terreno, donde ganado y personas conviven en verano para bajar a la casa vividora del valle en el invierno. Así cada año, manteniendo "la muda” como costumbre ancestral de trashumancia.

















Fotos realizadas el 26 de octubre de 2013

domingo, 27 de octubre de 2013

En busca del otoño



Como hace ya un mes que el calendario nos advirtió que estamos en otoño, decidimos ir a buscarlo en las alturas, allá donde tiene por costumbre llegar primero. Pero para nuestra sorpresa, en los bosques lebaniegos de la Cordillera, camino del Puerto de San Glorio, aún predomina el verdor y la exuberancia en las ramas, mas propia del verano que de estas fechas. Además, el viento sur que lleva varios días soplando y confirmando lo avanzada de la estación, allí lo hacía con más intensidad convirtiendo el día en desapacible.



Panorámica desde el Bistruey
 De izquierda a derecha: Peña Prieta (con nubes), Coriscao y los Picos de Europa
En el valle: Vega de Liébana





Así que optamos por dirigirnos hasta la zona de Dobres y Cucayo, protegida de aires incómodos, y recorrer la senda que por La Requejada sube hasta el Bistruey, cima de 2000 metros justos. Paradójicamente por aquellos lares de menos altitud, encontramos hayedos mudando a sus colores otoñales mientras que el ganado pasta tranquilamente sabiendo que estas suradas retrasan la llegada de las primeras nieves.















                                          Fotos realizadas el 19 de octubre de 2013