sábado, 14 de marzo de 2015

Olas de espuma blanca


Amaneció uno de esos días espectaculares y poco habituales a orillas del Cantábrico,  un día reluciente y sin una sola nube, un día único para recorrer la costa occidental de Cantabria, donde la especulación urbanística no ha sido tan destructora del paisaje, y descubrir sus rincones.
Olas de espuma blanca dibujaban a lo lejos el horizonte de Peña Sagra y Picos de Europa y olas de espuma y salitre marcaban el límite costero del mar en un día luminoso que convirtió el recorrido en un disfrute. Desde el faro de San Vicente de la Barquera nos asomamos a Punta Liñera y por las ruinas de la Ermita de Santa Catalina bajamos hasta la Regatona para costear hasta la Punta El Fraile y asomarnos a la ensenada de Fuentes. Dejados atrás sus escondidos arenales, por Sonríos llegamos a la ensenada de Berellín y su coqueta playa, para después, ascendiendo un poco por praderías, acercarnos a la Ensenada de la Ballena y desde allí a Prellezo. Terminamos el recorrido por Santillán y llegando de nuevo al punto de partida con los últimos rayos de sol.

























Fotografías realizadas el 7 de marzo de 2015

miércoles, 25 de febrero de 2015

Caminar sobre las aguas



Cuando el tiempo se para, cuando detengo el tiempo para que no me arroye la prisa, me siento en la orilla y contemplo el mar. Veo detenerse el viento y a la gente caminar sobre las aguas, cabalgar las olas, pasear la arena… y al amanecer descubro el cielo en el agua y los colores del mar en el cielo…





miércoles, 11 de febrero de 2015

Volar

Siempre me ha gustado volar. En avión, en ultraligero, en globo aerostático, con parapente… Ya lo he manifestado alguna vez en este blog. Así que, aunque sea por trabajo, siempre me resulta gratificante y, mas aún, si se trata de sobrevolar uno de mis parajes preferidos: los Picos de Europa. Se trataba, en esta ocasión, de ir al pueblecito de Tresviso, precisamente el primer sitio que conocí de estas montañas cuando todavía era un chaval y empezaba a aficionarme a subir montañas. Iríamos a bordo del helicóptero del 112 Cantabria con provisiones para paliar el aislamiento de sus vecinos como consecuencia de las recientes nevadas. 


































                                          Fotografías realizadas el 9 de febrero de 2015

lunes, 26 de enero de 2015

Nieva sobre mojado


Temporal en la costa, mar embravecido y oleaje. Lluvias persistentes y cielos grises. Nevadas en las zonas altas y carreteras con dificultades para la circulación.
Las borrascas se alejan y la tempestad deja pasa a la calma. Los cielos se despejan, luce el sol y el paisaje luce blanco y espectacular.
Invierno. 































                                          Fotografías realizadas en enero de 2015

sábado, 3 de enero de 2015

Mañana de invierno sin bufanda

Cuando amanecen días soleados que templan el ambiente invernal, recorrer tranquilamente los arenales resulta gratificante para el espíritu y un deleite para quienes vivimos próximos al mar. Jugar con las olas o simplemente contemplar su vaivén ameniza el paseo por la orilla. Y en el límite del agua y la arena, descubrir pequeñas cosas que deja la marea resulta un entretenido juego para quien sepa mirar; además, extraer del paisaje a personas que comparten el encanto del momento, de la luz, de la espuma… ayudan –me ayudan- a componer la postal de una mañana luminosa y transparente, de esas mañanas de invierno que alejan escalofríos y provocan descuidos de bufandas.













                           
                                          Fotografías realizadas el 1 de enero de 2015 

viernes, 26 de diciembre de 2014

Flotando en el azul


Cada instante, cada amanecer, cada brisa que sopla, que cambia de rumbo, cada barco que pasa, al partir o al llegar… es una luz distinta, es una imagen diferente en la bahía de Santander.
Una ciudad siempre enmarcada por agua, un mar con fondo de ciudad, como el telón de fondo que limita el final de un escenario que cambia una y otra vez, donde deambulan los actores del devenir cotidiano en una representación sin fin pero siempre con un guión diferente. Una escena imposible de dejar de ver para no perder un momento diferente, no perderse una escena, un momento mágico.
Sólo cuando las nieblas mañaneras retiran el telón de fondo, la ciudad sempiterna desaparece de la escena, el cielo y el mar se juntan, se hace el infinito. Entonces, solo entonces, todo es ligero, entonces todo flota en el azul.